Cuatro microrrelatos

Presento cuatro narraciones muy breves (Pasión sacrílega, Recapitulaciones amatorias, Ardor de promontorio y Sensación), las cuales forman parte de mi libro de cuentos Tan seguro como el tiempo, escrito entre La Habana y Valencia, y publicado por la Editorial Diversidad Literaria, de Madrid, en mayo de 2024.


Emilio Barreto Ramírez

Valencia, España, Domingo 3 de mayo de 2026.


Pasión sacrílega

Dios propició que cesaran la lluvia a cántaros, las ráfagas de viento y las descargas eléctricas. El sol comenzó a salir. Se abrió el cielo y se formó un maravilloso arcoiris. De inmediato se reinició la destrucción del mundo.


La Habana, Cuba, agosto de 2021.


Recapitulaciones amatorias

Eloy permaneció un rato mirando a Bertha, quien se había percatado del peso de la mirada sobre ella, pero no se quiso dar por aludida. Eloy bajó la vista hacia la pantalla del móvil. Abrió la mensajería y, sin la menor de las vacilaciones, le envió un texto: "¡Ardo en deseos de saber cómo son tus voluptuosidades!" Bertha leyó el mensaje al instante. Esbozó una sonrisa cargada de sensualidad y tecleó una respuesta: "Por el momento, confórmate con saber que no se asemejan al volcán que hace mucho bulle en tu mente; apuesto que son aún más abrasadoras. Pero tranquilo, encontrémonos mañana un poco más temprano y tendrás una respuesta tangible". Eloy leyó el mensaje y levantó la vista para agradecer con una sonrisa amplia de regocijo. De inmediato, hizo un gesto de anuencia con la cabeza.

Bertha se colocó el móvil en las piernas, miró hacia un lado e hizo girar un poco el sillón de ruedas. Rápidamente apareció la enfermera, quien se hallaba cerca, degustando la escena.

-¿Cómo están las cosas con Eloy, Bertha? -preguntó mientras tomaba el mando en el sillón de ruedas.

-Pues mejor que hace mucho tiempo -respondió Bertha muy calmada-. Ahora me tiene por una ninfa enigmática e insaciable, pero ni modo de recordar que ya tenemos dos bisnietos.

Sonó un timbre en el salón: era la hora de la cena en la residencia de ancianos.


La Habana, Cuba, octubre de 2021.


Ardor de promontorio

Se apasionó tanto únicamente con aquellos pechos turgentes y agresivos que terminó casándose con la mujer completa.

En las dos décadas siguientes, nada más la invitaba al jacuzzi, donde conversaban sentados y el agua no le cubría a ella los pechos.


La Habana, Cuba, mayo de 2022.


Sensación

Poco a poco fue abriendo los ojos. A pesar de la neblina ocular de los primeros instantes de finalizado el sueño, atisbó varias siluetas al borde de la cama. Ladeó un poco la cabeza y advirtió la presencia de su mujer, quien, sonriente, se acercaba a acariciarle la cabeza y a felicitarle por tan feliz regreso a la vida. El resto de los acompañantes aplaudió. Allí estaban sus tres hijos, sus padres y sus suegros. Todos sonreían sin dejar de mirarlo.

Cuando tuvo mejor visión, se percató del suero en su brazo izquierdo y de la cama en un cuarto de hospital que no conocía. Frunció el ceño e intentó moverse un poco. La esposa se dio cuenta y le preguntó:

-¿Te ayudo en algo? ¿Estás incómodo?

-No, es decir, no sé. Me pica un poco la planta del pie izquierdo. ¡Ráscame, por favor!

Todos dejaron de sonreír. La esposa levantó la vista. Una lágrima estaba a punto de deslizarse por una de sus mejillas. Con discreción se separó un poco de la cama. Ligeramente se dio vuelta para que el esposo no la viera llorar y levantó una de sus manos para secarse la mejilla. Hacía seis horas que su marido había salido del quirófano, donde le amputaron la pierna izquierda por debajo de la rodilla.


Valencia, España, enero de 2024.


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